El 19 de octubre Vladímir Putin firmó tres leyes que cierran jurídicamente el ejercicio 2025 de los tres mayores presupuestos de Rusia: el presupuesto federal, la n.º 340-FZ; el Fondo de Pensiones y Seguro Social, la n.º 341-FZ; y el Fondo Federal del Seguro Médico Obligatorio, la n.º 342-FZ. Las tres fueron aprobadas por la Duma Estatal el 13 de octubre, refrendadas por el Consejo de la Federación el 14 de octubre y publicadas el mismo día de la firma. Son escaneos sin capa de texto: leímos el artículo 1 de cada una, y el artículo equivalente de cada ley precedente, y recalculamos todos los totales.
No son estadísticas mensuales recientes. Son los documentos que vuelven un año jurídicamente definitivo, y el único sitio donde los tres presupuestos pueden ponerse uno junto a otro sobre la misma base contable.
«Aprobar el informe de ejecución del presupuesto federal de 2025 en cuanto a ingresos por importe de 37 283 772 222,8 miles de rublos, en cuanto a gastos por importe de 42 910 312 400,2 miles de rublos, con un exceso de gastos sobre ingresos (déficit del presupuesto federal) por importe de 5 626 540 177,4 miles de rublos».
La resta cuadra con exactitud. Frente a la ley de 2024, la n.º 220-FZ de 23 de julio de 2025, que consignaba 36 708 608 954,2 / 40 180 501 752,7 / 3 471 892 798,5, el año se movió así: ingresos +1,57%, gastos +6,79% y déficit +62,06%, es decir, 2 154 647 378,9 miles de rublos más, o 2,15 billones. Son tasas nominales respecto del año anterior, no niveles, y no hemos aplicado deflactor alguno. La ley no recoge cifra de PIB, de modo que no dice a qué parte del producto equivale, y nosotros no vamos a poner una de cosecha propia.
La otra mitad del mismo día
Leída sola, la cifra federal deja el año mejor de lo que fue. Ese mismo día el Gobierno informó también de que el Fondo de Pensiones y Seguro Social —el organismo que paga las pensiones, la baja por enfermedad y la prestación por maternidad en Rusia— había pasado de superávit a déficit.
«3) el volumen del déficit del presupuesto del Fondo por importe de 1 239 486 546,4 miles de rublos».
La ley de 2024, la n.º 222-FZ, redactaba esa misma línea como «el volumen del superávit del presupuesto del Fondo por importe de 554 925 146,3 miles de rublos». Es un vuelco de 1 794 411 692,7 miles de rublos en un año, y la causa aparece dos frases antes en cada ley. Las transferencias interpresupuestarias recibidas del presupuesto federal fueron de 3 186 264 330,1 miles de rublos en 2025 frente a 5 479 738 028,7 en 2024: un recorte de 2 293 473 698,6, o del 41,9%.
En la recaudación, el Fondo no tuvo mal año. Si a sus ingresos totales se les restan las tres corrientes de transferencias que él mismo consigna —la federal, la regional y la procedente del seguro médico—, sus ingresos propios por cotizaciones subieron de 10 836 262 543,4 a 12 602 353 100,8 miles de rublos, un 16,3% más. Es nuestra aritmética a partir de las cifras de ambas leyes, no una línea que imprima ninguno de los dos documentos. Aun así, sus ingresos totales cayeron un 2,81%, porque el recorte de la transferencia fue mayor que el aumento de las cotizaciones, mientras que el gasto creció un 8,12%.
Dónde aterriza el vuelco merece una segunda lectura. Ambas leyes desglosan el saldo, y el bloque llamado «competencias transferidas» —las prestaciones que el Fondo administra por cuenta del Gobierno federal y que la transferencia federal precisamente costea— pasó de un superávit de 410 784 538,2 miles de rublos a un déficit de 900 576 473,2. Ese bloque, por sí solo, explica el 73% de todo el vuelco del Fondo. El seguro de pensiones propiamente dicho se amplió de un déficit de 147 400 151,7 a 663 512 875,0. Y las dos ramas aseguradoras que viven de sus propias cotizaciones y no reciben transferencia federal —enfermedad y maternidad, y accidentes de trabajo— mejoraron ambas, hasta superávits de 177 693 236,0 y 165 303 411,1. El quinto componente, la parte capitalizada de la pensión, es con mucho el menor: un superávit de 28 904 004,6 convertido en un déficit de 18 393 845,3. Los cinco componentes suman el vuelco total con precisión de cien rublos, la unidad más pequeña que indican las leyes.
La tercera ley es lo bastante pequeña como para servir de comprobación de las otras dos. El fondo del seguro médico cerró con un superávit de 80 738 718,5 miles de rublos, y los 213 766 969,7 que declara haber transferido al Fondo Social son exactamente la cifra que el Fondo Social declara haber recibido de él.
Sumados
El saldo federal junto al del Fondo:
| 2024 | 2025 | |
|---|---|---|
| Presupuesto federal | −3 471 892 798,5 | −5 626 540 177,4 |
| Fondo Social | +554 925 146,3 | −1 239 486 546,4 |
| Conjunto | −2 916 967 652,2 | −6 866 026 723,8 |
En miles de rublos. El agujero conjunto es 2,35 veces el de 2024: peor en 3,95 billones de rublos, frente a los 2,15 billones que muestra la línea federal por sí sola. Ninguna de las dos cifras es el déficit «de verdad», y tampoco proponemos una nueva: son dos personas jurídicas distintas con leyes distintas, y el Fondo siempre ha recibido una transferencia federal. Lo que el par enseña es otra cosa: quien sigue solo la cifra federal está leyendo un saldo del que, durante el año que cubre, se sacaron 2,29 billones de rublos de obligaciones.
Con qué se pagó el déficit
El anexo 6, el de las fuentes de financiación, es el único anexo publicado íntegro. Dentro del bloque del Ministerio de Finanzas, la emisión bruta de títulos públicos en rublos fue de 6 806 273 654,6 miles de rublos frente a amortizaciones de 1 414 666 933,9: deuda nueva neta en valores de 5 391 606 720,7, o el 95,8% del déficit. La financiación externa resultó negativa, −189 088 540,2: Rusia amortizó más deuda en divisas de la que captó. Los ingresos por venta de acciones de titularidad federal sumaron 2 598 832,9 miles de rublos —2.600 millones de rublos—, un error de redondeo ante un agujero de 5,6 billones.
Lo que no le diremos a partir de este anexo es qué hizo el Fondo Nacional de Bienestar. Los movimientos de caja del FNB no están en el bloque del Ministerio de Finanzas: están bajo el Tesoro Federal, donde a un aumento de los saldos de caja del FNB de 6 348 601 266,5 miles de rublos se contrapone una disminución de 6 073 483 832,6, más otros movimientos en los depósitos del FNB, y el bloque entero del Tesoro arroja un saldo de +581 028 176,7. Son billones moviéndose en ambos sentidos. Decir cuánto aportó el fondo en términos netos exigiría leer el anexo completo —unas cuarenta páginas escaneadas— y eso no lo hemos hecho.
Qué es secreto y qué es simplemente antiguo
El desglose del gasto federal por secciones y subsecciones —el único lugar donde figura la línea «Defensa nacional»— no se publica. El artículo 1 lo remite al «anexo 5 (secreto)», y el desglose por organismos a los anexos 3 («secreto») y 4 («alto secreto»); abierto queda únicamente el anexo 2.
Sería fácil, y erróneo, dar eso como novedad. Comprobamos la ley de 2024: su construcción de anexos es idéntica, hasta en la numeración y en la clasificación de cada uno. Nada que el año pasado estuviera abierto se ha cerrado este año.
La fecha tampoco es la noticia
La ley llegó el 19 de octubre. Las cuatro anteriores se firmaron el 23 de julio de 2025, el 8 de julio de 2024, el 24 de julio de 2023 y el 14 de julio de 2022, lo que hace que este año parezca unos tres meses tardío. Si se mira más atrás, el registro dice lo contrario. La ley que cerró 2019 se firmó el 15 de octubre de 2020; la de 2020, el 25 de octubre de 2021; y antes: 16 de octubre de 2019, 11 de octubre de 2018, 16 de octubre de 2017, 31 de octubre de 2016, 5 de octubre de 2015, 4 de octubre de 2014, 30 de septiembre de 2013 y 2 de octubre de 2012.
Durante los diez años hasta 2021 esta ley se firmó entre el 30 de septiembre y el 31 de octubre, sin una sola excepción. La anomalía es julio, y duró exactamente cuatro años: de 2022 a 2025. Una firma el 19 de octubre es un regreso al calendario de antes de la guerra, no una desviación respecto de él. Por qué el Gobierno informó antes en esos cuatro años, y por qué ha dejado de hacerlo, no lo responden estos documentos, y nosotros no afirmamos nada al respecto.
Por qué esto habla de la capacidad de pagar la guerra
El año cerró con un déficit un 62% mayor que el anterior, financiado casi por entero emitiendo bonos en rublos: la deuda nueva neta en valores cubrió el 95,8% del agujero, la privatización aportó 2.600 millones de rublos y los mercados exteriores, nada en absoluto. Es un Estado que se financia con el único acreedor que le queda, su propio mercado interno.
Debajo está la frase que las tres leyes solo hacen legible leídas juntas. El presupuesto federal redujo en un solo año en 2,29 billones de rublos lo que envía al sistema de pensiones y seguro social, y las obligaciones que ese dinero paga no menguaron con él: afloraron como un desfase de 900 mil millones de rublos dentro del Fondo. Un proyecto de inversión puede perder su financiación a mitad de año, un encargo estatal incumplido puede reclasificarse, una partida puede quedarse en un anexo secreto. Una pensión vence en una fecha. En 2025 se atendió cargando el desfase sobre el propio balance del Fondo.
Qué cambia esto en nuestro modelo
Nada, y es por diseño. Nuestra serie el déficit presupuestario de Rusia sigue el saldo federal móvil de doce meses como porcentaje del PIB, a partir de los datos mensuales de ejecución del Ministerio de Finanzas; esta ley consigna un total anual definitivo en rublos de un año que ya está dentro de esa serie. La cifra no se entrega al analizador, y el indicador sigue donde estaba: 66 de 100, un déficit móvil de doce meses hasta septiembre de 7 342 mil millones de rublos, o el 3,2% del PIB, medido contra el ancla de antes de la guerra —el superávit de 2021, de 524,3 mil millones de rublos, el 0,34% del PIB— y una línea de alarma registrada en el 10% del PIB. El índice de solidez está en 46 de 100, en zona de estrés. En la actualización de datos de hoy no se movió ninguna lectura; las ocho están en el Monitor.
Lo que la ley sí cambia es la condición de una cifra. Hasta el 19 de octubre, 2025 era un año descrito por estadísticas mensuales operativas. Ahora es un año con una cifra jurídicamente aprobada, y esa cifra ya no puede revisarse en silencio.
Una y otra vez encontramos obligaciones desplazadas en vez de atendidas: la condonación de la deuda regional por créditos presupuestarios a cambio de gasto en industria militar, el crédito del Tesoro abierto a todas las regiones, los encargos estatales incumplidos reclasificados como emergencias, la regla fiscal sobrepasada en 1,5 billones de rublos y la reserva de defensa pagando deudas de prestaciones policiales. Ayer fue una república recortando su presupuesto sin tocar la ley presupuestaria. Hoy el mismo movimiento aparece en la cúspide del sistema, y por una vez con un total anual firmado al lado. Déficit presupuestario ruso: cómo se mide y Cómo financia Rusia la guerra: canal por canal se explican en las guías.
Lo que no sabemos
Cuánto fue el déficit en porcentaje del PIB. La ley no contiene cifra de PIB. Nuestra propia serie sitúa el déficit móvil de doce meses hasta septiembre de 2026 en el 3,2% del PIB, pero es otra medida sobre otra ventana y no es comparable con este total anual.
Cuánto aportó el Fondo Nacional de Bienestar. Como arriba: las líneas de caja y depósitos del FNB están bajo el Tesoro Federal, se mueven en billones en ambos sentidos, y leímos el bloque del Ministerio de Finanzas, las primeras páginas del bloque del Tesoro y el de financiación externa, no el anexo 6 entero. Quien le diga que 2025 se financió —o no— con reservas, o ha leído las cuarenta páginas o está adivinando.
En qué se gastó el dinero. El desglose por secciones y subsecciones está en el anexo secreto 5 y el detalle por organismos en los anexos 3 y 4. El anexo 2, abierto, ocupa buena parte de las 3.293 páginas escaneadas de la ley y no lo hemos trabajado, así que no podemos decir cuánto gastó ningún ministerio concreto.
Si el vuelco del Fondo estaba previsto. No hemos leído la ley del presupuesto propio del Fondo para 2025 ni sus modificaciones del ejercicio, de modo que no podemos decir si un déficit de 1,24 billones era lo autorizado al Fondo o una desviación. Esa distinción importa y no la tenemos.
Con qué cubrió el Fondo el desfase. El artículo 2 remite las fuentes de financiación a un anexo que no leímos, y el saldo de fondos propios del Fondo a 1 de enero de 2026 no aparece en la parte de la ley que trabajamos.
Por qué la transferencia se recortó un 41,9%. La ley indica el importe, no la decisión que hay detrás. Cuánto de la caída es una opción política y cuánto es efecto de los cambios en la imputación de las cotizaciones del tipo único —un mecanismo que se estuvo modificando durante 2025— no lo distinguen estos documentos.
Por qué el calendario de rendición se desplazó dos veces. Las fechas de arriba proceden del registro jurídico y no se discuten. La razón de que la ley llegara en julio durante cuatro años y en octubre antes y después no está en las propias leyes, y no conseguimos el texto vigente de los preceptos del Código Presupuestario que fijan el plazo.