El decreto nº 1095, publicado el 28 de agosto, reescribe las reglas por las que Rusia condona a las regiones dos tercios de su deuda por créditos presupuestarios. Dos de las cinco enmiendas son las principales: los pagos que vencían este año pasan a 2030, y una región cuya capacidad fiscal no superaba 0,9 puede destinar ahora todo el dinero liberado por la condonación a gastos de guerra, sin la obligación de dedicar al menos la mitad a vivienda y servicios comunales.

Cómo funciona el mecanismo de condonación

Las reglas de base — el decreto nº 79 de febrero de 2025 — dividen en dos la deuda de cada región por créditos presupuestarios a 1 de marzo de 2024. Se condonan dos tercios, hasta el importe que la región gaste realmente hasta 2029 en los fines aprobados: infraestructura comunal, realojo de viviendas ruinosas, transporte público y proyectos de inversión. El tercio restante se paga según los calendarios anteriores, que se extienden hasta 2036. El mecanismo tenía dos límites. Al menos la mitad del dinero liberado debía financiar proyectos de vivienda y servicios comunales. Solo las regiones más pobres —con una capacidad fiscal no superior a 0,65 en 2024— quedaban exentas de ese mínimo y podían destinar el dinero a «gastos vinculados a la ejecución de la operación militar especial».

Qué cambia el nº 1095

«La deuda por créditos presupuestarios señalada en el párrafo segundo de este punto que debía amortizarse en 2026 se traslada a 2030.»

Es el tercio que se paga: sus cuotas desaparecen del calendario de este año. El segundo cambio es la cláusula de guerra:

«Un sujeto de la Federación de Rusia cuya capacidad fiscal calculada <…> en 2026 antes de la nivelación no superaba el valor de 0,9 tiene derecho a destinar los fondos liberados a gastos vinculados a la ejecución de la operación militar especial, sin cumplir los requisitos <…> de destinar al menos la mitad de los fondos liberados a proyectos de infraestructura de vivienda y servicios comunales.»

La excepción reservada al tramo más pobre abarca ahora todas las regiones hasta 0,9, y el año de referencia pasa a 2026. Tres cambios más: el tipo máximo que una región participante puede pagar por un crédito bancario baja de la tasa clave más 3,5% anual a más 2,5; las solicitudes de condonación podrán presentarse dos veces en 2026 en lugar de una; y la condonación cancela primero la deuda asignada a 2030 y aplica el resto a 2031–2039. La deuda se restablece si una empresa devuelve el dinero liberado al presupuesto regional.

El mecanismo ya financiaba la guerra

El decreto no crea este uso del dinero: lo legaliza. Una semana antes, la disposición nº 2266-r condonó 4.950.082.072,5 rublos a las regiones de Tomsk (2.531 millones) y Yaroslavl (2.419 millones): el importe condonado equivale a lo que la región gastó realmente en los fines aprobados. Al presentarla en la reunión del gobierno del 27 de agosto, Mishustin dijo que más de 70 regiones habían usado el programa e invertido más de 250.000 millones de rublos adicionales en sus economías: transporte, realojo y servicios comunales.

«Incluida la ayuda a nuestros defensores, que en el curso de la operación militar especial defienden los intereses del país.»

Siluánov lo dijo más claro el 19 de agosto: las condonaciones sumaban 518.000 millones de rublos en 76 regiones, y la mayor parte de los recursos liberados fue al apoyo de las familias de los militares. La práctica se vuelve regla, y el mínimo destinado a servicios comunales desaparece para la mayoría de las regiones. El nº 1095 no traslada el tercio pendiente de pago de 2027–2029 a 2031–2033. Esa sigue siendo una medida aparte, aún no presentada, que Siluánov prometió incluir en un proyecto de ley para el otoño. El decreto solo aplaza los pagos de este año.

Qué significa esto para nuestro modelo

El indicador de presupuestos regionales28 sobre 100 — sigue el saldo consolidado de las regiones durante los últimos doce meses, ahora −1,616 billones de rublos. Los pagos anulados de 2026 mejoran ese saldo sin un rublo de ingresos nuevos. Si la cifra regional mejora en los próximos meses, parte de la mejora se deberá a la concesión federal, no a la situación financiera de las regiones. El efecto inverso recae en el déficit65 sobre 100 — como ingresos que el presupuesto federal no cobrará este año. El decreto no especifica importes, así que hoy el modelo no cambia. El resto está en el monitor.

Lo que no sabemos

Qué importe del calendario de 2026 pasa a 2030: no aparece ningún total en el decreto ni en la documentación del gobierno. Qué regiones cumplen el umbral de 0,9 en 2026: no hay una lista publicada; habría que calcularla con las tablas de nivelación del Ministerio de Finanzas. Si los pagos aplazados aparecerán en alguna parte como coste para el presupuesto federal o solo como un cambio de calendario. Y cuánto se ha condonado en total en 2026: el nº 2266-r es una disposición aislada, no una cifra acumulada.