El 1 de octubre aparecieron los textos del paquete presupuestario ruso para 2027-2029. Hasta entonces teníamos solo la presentación en sí —nueve órdenes del Gobierno publicadas en pravo.gov.ru, que leímos el 1 de octubre— y los parámetros contados por la prensa. Ahora hay proyectos de ley. La Duma Estatal registró el paquete a las 23:12 del 30 de septiembre de 2026 con los números 615-9 a 621-9; el sello figura en el oficio de remisión del Gobierno n.º ММ-П13-36741, firmado por Mishustin, que leímos en la primera página del propio proyecto de presupuesto.
El portal oficial sozd.duma.gov.ru lleva seis días inaccesible desde nuestro entorno. Los textos que siguen proceden de storage.consultant.ru, que publica los PDF presentados: los proyectos con sus memorias explicativas y sus justificaciones económico-financieras, no un resumen. Cada cifra y cada cita de este artículo se leyeron en esos archivos en esta misma sesión.
Uno de ellos contiene una frase sin precedente en las cuatro rondas presupuestarias que hemos cubierto.
La excepción, con las palabras del proyecto
Apartado 23 del artículo 37 del proyecto de ley n.º 619-9, sobre las particularidades de la ejecución de los presupuestos en 2027:
«23. Establecer que, al elaborar el proyecto de ley federal sobre el presupuesto federal para 2027 y el periodo de planificación de 2028 y 2029, el volumen total del gasto del presupuesto federal en 2027 no podrá superar la suma de los ingresos básicos de petróleo y gas, el volumen previsto de gasto en el servicio de la deuda pública y los ingresos del presupuesto federal descontados los ingresos de petróleo y gas, la diferencia entre los fondos recibidos por la devolución de créditos presupuestarios concedidos con cargo al presupuesto federal y la suma de los créditos presupuestarios concedidos con cargo al presupuesto federal, así como un volumen calculado igual a 1 500 mil millones de rublos».
El apartado 24 repite la construcción para 2028 con 500 mil millones de rublos, y obliga no solo a este proyecto de presupuesto, sino también al que se redactará el año que viene para 2028-2030.
Todo lo que antecede a la última cláusula es la fórmula de la regla presupuestaria: el gasto queda atado a los ingresos de petróleo y gas calculados a un precio básico, más lo que el Estado recauda por todo lo demás. La última cláusula no forma parte de la fórmula. Es una cifra fija añadida al lado derecho de la ecuación: una cantidad de gasto que la regla no genera, declarada admisible por una ley aparte.
La regla ya se ha suspendido otras veces —nuestra guía de los ingresos de petróleo y gas recoge su suspensión en marzo y abril de 2026— y este mismo proyecto suspende disposiciones del Código Presupuestario por decenas, que es para lo que existe la ley anual de particularidades de ejecución. Aquí el instrumento es otro. No se suspende nada: la fórmula permanece, sigue siendo vinculante y recibe un sumando.
El porqué, según el Gobierno
La memoria explicativa del mismo proyecto, punto 2.3, da la razón:
«En lo relativo a asegurar la adaptación gradual de los compromisos presupuestarios a los parámetros revisados del precio básico del petróleo, al elaborar las características principales del presupuesto federal para 2027 y 2028 se prevé la posibilidad de que el volumen total del gasto del presupuesto federal supere [la fórmula] … en un volumen calculado igual a 1 500 y 500 mil millones de rublos respectivamente».
El precio básico revisado está en otro proyecto. El proyecto de ley n.º 616-9, que modifica el Código Presupuestario, enuncia la nueva norma en el punto 39 de su artículo 1:
«39) en el punto 4 del artículo 96⁶: a) redactar el párrafo tercero en los siguientes términos: “50 dólares estadounidenses por barril en 2027-2030.”; b) declarar que los párrafos cuarto a sexto pierden vigencia».
Informamos del precio de 50 dólares como parámetro del paquete el 27 de septiembre y de la razón del Gobierno el 1 de octubre. El texto de la norma añade algo que ninguna de las dos piezas podía tener. Releímos en esta sesión el punto 4 del artículo 96⁶ en su redacción vigente, la de la ley n.º 432-FZ de 28 de noviembre de 2025: el párrafo segundo fija 59 dólares para 2026, el tercero 58 para 2027, y los párrafos cuarto, quinto y sexto fijan 57, 56 y 55 para 2028, 2029 y 2030. El proyecto sustituye el escalón de 2027 por 50 dólares planos durante cuatro años y suprime los tres siguientes. El descenso de un dólar al año desaparece.
Lo que sobrevive es el párrafo séptimo, que el proyecto no toca: el precio básico se indexa un 2% anual a partir de 2031. La indexación, por tanto, sigue funcionando, pero desde 50 dólares y no desde los 55 a los que iba a llegar la vieja senda. El cambio no es un ajuste de cuatro años. Rebaja el suelo sobre el que se construye cada año posterior.
Frente al escalón de 2027 vigente en la ley, 50 dólares son 8 menos. Los ingresos básicos de petróleo y gas son lo que la regla permite gastar; un precio básico más bajo produce menos. La secuencia que describen los dos proyectos leídos juntos es sencilla: se baja la línea que convierte el petróleo en permiso para gastar, y después se le añade encima, con nombre propio, una suma fija.
Qué compra la excepción
El proyecto de ley n.º 615-9 es el presupuesto mismo. Su artículo 1 aprueba las cifras de 2027 sobre la base de un PIB previsto de 248 323 mil millones de rublos y una inflación no superior al 4,0%:
«1) el volumen total previsto de ingresos del presupuesto federal por importe de 43 297 207 707,9 miles de rublos, incluido el volumen previsto de ingresos adicionales de petróleo y gas del presupuesto federal por importe de 345 723 257,3 miles de rublos; 2) el volumen total de gasto del presupuesto federal por importe de 48 740 443 433,7 miles de rublos».
En las unidades que usa este monitor: ingresos de 43 297,2 mil millones de rublos, gasto de 48 740,4 mil millones y un déficit que la ley sitúa en 5 443 235 725,8 miles de rublos. El gasto menos los ingresos da exactamente 5 443,2 mil millones: recalculamos cada año y los tres coinciden al rublo con los déficits declarados. Frente a la previsión de PIB del mismo artículo, la brecha es del 2,19% del PIB en 2027, del 1,94% en 2028 y del 1,86% en 2029.
Hay dos cifras que conviene mirar juntas. Los 1 500 mil millones de rublos de exceso permitido son el 27,6% del déficit de 5 443,2 mil millones que el presupuesto planifica después. Algo más de la cuarta parte de la brecha del año que viene no es consecuencia de la regla: es la cantidad que a la regla se le ordenó no contar.
Los ingresos adicionales de petróleo y gas —el dinero que en los meses buenos entra en el fondo— se planifican en 345,7 mil millones de rublos para 2027, 379,9 para 2028 y 158,4 para 2029, frente a un gasto de casi 49 billones en el primero de esos años.
Financiado con deuda, y el fondo no aparece
El techo de la deuda pública interna sube en tres escalones: 48 108,6 mil millones de rublos a 1 de enero de 2028, 54 985,7 mil millones a 1 de enero de 2029 y 62 070,1 mil millones a 1 de enero de 2030. Son 13 961 mil millones de rublos de margen adicional en dos años. El techo externo se mueve en sentido contrario, de 66,4 mil millones a 60,9 mil millones de dólares.
El endeudamiento tiene dos artículos propios. El artículo 13 aprueba el programa de endeudamiento interno y el 14 el externo. El artículo 17 aprueba las fuentes de financiación del déficit «conforme al anexo 35», y el anexo 35 no está en el archivo.
El Fondo Nacional de Bienestar no se nombra en ningún lugar del proyecto 615-9. Lo comprobamos en las 136 páginas, incluidas las dos que la capa de texto no cubre y que leímos como imágenes: el oficio de remisión y la primera página del artículo 1. La expresión «Фонд национального благосостояния» y su abreviatura aparecen cero veces. La salvedad va con la afirmación: el anexo 35, donde se enumeran las fuentes de financiación del déficit, no se publica con el texto, de modo que este es un hecho sobre los artículos vigentes de la ley y todavía no sobre el plan de financiación completo. Lo que sí dicen los artículos es que el endeudamiento se aprueba con nombre propio, en dos de ellos, y el fondo no.
Para nuestro indicador del fondo lo que cuenta es la parte líquida, que se sitúa en 46,7 mil millones de dólares: una puntuación de 29 sobre 100. Un plan a tres años que nunca lo menciona es compatible con un fondo del que el Gobierno no espera poder disponer y también con uno que piensa dejar quieto. Los documentos no eligen entre esas lecturas, y nosotros tampoco lo haremos. Nuestra guía del fondo explica qué es la parte líquida y por qué solo ella puede pagar una factura.
El lado de los ingresos, por fin con precio
Nuestra pieza del 27 de septiembre enumeraba las medidas fiscales del paquete y terminaba así: ninguna de ellas llevaba una estimación en rublos en el texto del ministerio. La justificación económico-financiera del proyecto de ley n.º 617-9, la reforma del Código Tributario, las cuantifica ahora una por una. Al presupuesto federal: más de 450 mil millones de rublos al año «en perspectiva trienal» por unificar la mayor parte de las rentas de las personas físicas en una base con tipos del 13% al 22%; 75 mil millones al año por el IVA del 22% sobre los bienes que los particulares compran en terceros países mediante comercio electrónico, con los marketplaces como agentes retenedores desde 2027; 4,5 mil millones por las tasas de licencias. Al sistema presupuestario en su conjunto: unos 100 mil millones por obligar a los fondos de inversión cerrados y de intervalo a pagar el impuesto de sociedades sobre las rentas pasivas, y más de 80 mil millones al año por indexar los impuestos especiales por encima de la inflación prevista, de los que más de 40 son federales.
Frente a eso, el mismo documento anota pérdidas. Prorrogar hasta el 1 de enero de 2030 los tipos de IVA del 0% y del 10% en el transporte aéreo cuesta unos 223 mil millones de rublos. Y una partida golpea directamente la serie sobre la que está construido este paquete:
«Excluir de las condiciones de aplicación del tipo “cero” del impuesto sobre la extracción de minerales la restricción sobre un volumen acumulado de extracción de gas natural de 250 mil millones de metros cúbicos provocará unos ingresos no percibidos del presupuesto federal por un volumen del orden de 30 mil millones de rublos al año».
Otros 5 mil millones anuales se van en prorrogar una deducción del artículo 343.2. Es decir: el Estado baja el precio básico al que el dinero del petróleo se vuelve gastable y, en el mismo paquete, renuncia a unos 35 mil millones de rublos al año de los ingresos de petróleo y gas que quedan, para que siga extrayéndose gas. La dirección de la sustitución se ve sin necesidad de interpretarla: más de los salarios, las compras y el ahorro; menos de la extracción. Nuestra guía de los ingresos de petróleo y gas explica cómo se traza esa línea cada mes.
Una cifra de esa justificación no se puede leer. Sobre el tipo del 35% para los dividendos abonados en cuentas de tipo «C», el documento dice que el rendimiento será «por un volumen de 150 130 mil millones de rublos al año», con un salto de línea entre los dos números. Si eso significa de 150 a 130 mil millones, 150 130 mil millones o una errata, el texto no lo dice, y nosotros no vamos a elegir.
Secreto por cláusula
La palabra «секретно» aparece 38 veces en el proyecto 615-9, siete de ellas como «совершенно секретно», alto secreto. La mayoría marca anexos por su número. Algunas marcan el propio texto: hay disposiciones numeradas enteras publicadas solo con esa palabra —«57) (secreto); 58) (alto secreto); 59) (alto secreto)»— y una serie de apartados que se lee «22. (Secreto). 23. (Secreto). 24. (Secreto). 25. (Alto secreto)».
El efecto se ve en la única cifra próxima a la defensa que el texto abierto sí recoge. El apartado 1 del artículo 21 enumera las asignaciones reservadas que el Gobierno podrá distribuir en 2027 modificando el cuadro presupuestario; su séptimo punto son 153 797 244,4 miles de rublos —153,8 mil millones— «y en el volumen conforme a los anexos 11 (secreto), 14 (secreto) y 16 (secreto)», para decisiones del presidente y del Gobierno en materia de asuntos generales del Estado, defensa nacional, seguridad nacional, espacio, actividad policial y desarrollo del complejo militar-industrial. La cifra es de 158,7 mil millones para 2028 y de 168,0 mil millones para 2029. En cada caso la ley enuncia una suma y en la misma frase le añade otra que no revela.
El apartado 9 del mismo artículo va más lejos y describe un circuito cerrado. Si, al ejecutarse el presupuesto de 2026, el volumen efectivo de determinados gastos federales recogidos en los anexos 38 y 39 (secreto) de la ley de presupuestos de 2026 supera los ingresos efectivamente percibidos conforme a sus anexos 40 y 41 (secreto), entonces en 2027 el gasto de los anexos 36 y 37 (secreto) de este proyecto, «para los mismos fines», deberá reducirse en ese exceso, modificando el cuadro presupuestario «sin introducir modificaciones en la presente Ley Federal». El gasto secreto se casa con el ingreso secreto, se concilia entre ejercicios y se corrige por vía administrativa. Todas las magnitudes de esa frase están ocultas; solo se publica la regla que las une.
El desglose del gasto por capítulos, incluido el de Defensa Nacional, está en esos anexos y no en las 136 páginas. Nuestra guía del gasto militar sitúa el capítulo en 17 147,4 mil millones de rublos para 2027 a partir de las tablas adjuntas del ministerio de Finanzas. La fuente primaria de hoy confirma sus denominadores, no la cifra: el gasto de 48 740,4 mil millones y el PIB de 248 323 mil millones están en el artículo 1, de modo que el 35,2% del gasto federal y el 6,9% del PIB que da la guía se recalculan exactamente.
Qué cambia esto en nuestro modelo
Nada, y la razón importa. Leemos el déficit como un resultado efectivo de doce meses móviles, no como un plan. Esa lectura está en el 3,3% del PIB —7 501 mil millones de rublos hasta agosto— y puntúa 65 sobre 100, la más fuerte de las ocho. El índice de solidez es de 46,4 sobre 100, en la zona de estrés, con los ocho indicadores cubiertos. La ejecución del modelo de esta mañana no movió ninguno. Nuestra guía del déficit explica por qué el plan y el resultado son objetos distintos.
Los déficits planificados que anteceden son, en proporción al PIB, menores que la brecha que medimos ahora. Para eso sirve un plan. La comparación más útil es el mismo año planificado dos veces. Leímos en esta sesión el artículo 1 de la ley n.º 426-FZ de 28 de noviembre de 2025, la ley de presupuestos de 2026, en su publicación oficial. Aprobaba, para 2027: ingresos de 42 910,4 mil millones de rublos, gasto de 46 096,1 mil millones, un déficit de 3 185,7 mil millones —el 1,25% de un PIB entonces previsto en 255 498 mil millones— y un techo de deuda interna de 42 184,7 mil millones a 1 de enero de 2028.
Diez meses después, para ese mismo año: los ingresos suben un 0,9%, el gasto un 5,7%, la previsión de PIB es un 2,8% menor, el techo de deuda es 5 923,9 mil millones más alto y el déficit es un 70,9% mayor. La diferencia entre los dos planes es de 2 257,5 mil millones de rublos, y los 1 500 mil millones que a la regla se le ordenó no contar son el 66,4% de esa diferencia.
Lo que no sabemos
De dónde salen los 1 500 y los 500 mil millones. Ni el proyecto ni su memoria identifican una fuente de financiación para el exceso permitido, ni explican cómo se llegó a esas dos cantidades. No hay disposición equivalente para 2029.
Qué se espera del fondo. El anexo 35 no se publica con el texto.
Qué contienen los anexos secretos. El proyecto da sus números, no su contenido.
Si algo de esto llega a ser ley. El paquete se registró el 30 de septiembre y no ha tenido primera lectura. La Duma puede modificar aquí cualquier cifra.
Si los textos son definitivos. Nuestras copias vienen de una base de datos jurídica, no del sistema de la propia Duma, inaccesible desde hace seis días. Una rareza aconseja cotejar el archivo con el original cuando sozd.duma.gov.ru vuelva: el proyecto 619-9 numera dos artículos consecutivos como «Статья 38» y después salta al 40.