El 17 de octubre el Gobierno ruso firmó y publicó el decreto n.º 1369, que reescribe el modelo del acuerdo de modernización de capacidades de refino y las Reglas para celebrarlo y rescindirlo. El acuerdo es el instrumento que, conforme al artículo 179⁷ del Código Tributario, abre a una refinería la prima de inversión en la deducción del impuesto especial sobre la materia prima petrolera: el decreto n.º 82, de 30 de enero de 2021, que el nuevo texto modifica por séptima vez, se adoptó expresamente al amparo de ese artículo. En la prueba que debe superar una refinería han cambiado dos cosas. El acuerdo rige ahora hasta el 1 de julio de 2027 en lugar del 1 de julio de 2026. Y el combustible que cuenta para el cumplimiento ya no se define por una clase ambiental fija. Leímos las cuatro páginas del decreto y el texto de 2021 que modifica.

«en el párrafo segundo: después de las palabras “el volumen de producción” añádanse las palabras “de gasolina de alto octanaje (método de investigación 92 o superior)”; sustitúyanse las palabras “de clase 5” por las palabras “, cuya puesta en circulación y circulación están permitidas en el territorio de la Federación de Rusia”». Y: «b) en el párrafo primero de la sección II sustitúyanse las palabras “hasta el 1 de julio de 2026” por las palabras “hasta el 1 de julio de 2027”».

Las palabras que se cambiaron

La sección I del modelo de 2021 ofrece a la refinería dos vías para satisfacer su obligación de modernización, y le basta con una. La primera es una prueba de producción: la relación entre el volumen de gasolina de automoción de clase 5 producida a partir de la materia prima que el inversor envió a refino y el volumen de materia prima enviada a refino «no será inferior a 0,1 según los resultados de cada año». El 0,1 —ese diez por ciento— el decreto lo deja exactamente donde estaba. Lo que cambia es qué gasolina cuenta.

La redacción sustituta no se inventó para este decreto. Es, palabra por palabra, la categoría que creó el decreto n.º 976, de 5 de agosto de 2026, que hoy volvimos a leer:

«1. Establecer que hasta el 1 de julio de 2027 se permite: la puesta en circulación y la circulación en el territorio de la Federación de Rusia de gasolina de automoción de las clases ambientales K3, K4, incluida la que contenga una fracción volumétrica de metanol no superior al 3 por ciento, K2 y K5…»

Informamos de ese decreto el 1 de septiembre. Se apoya en el decreto presidencial n.º 509, de 24 de julio de 2026, cuyo texto no figura en el portal jurídico. Su permiso termina el 1 de julio de 2027: el mismo día en que termina ahora el acuerdo de modernización, tras la reforma de ayer.

De modo que la prueba se ha reorientado. Hasta este decreto solo la gasolina de clase 5 contaba para ese diez por ciento; desde ahora cuenta cualquier gasolina que circule legalmente y, mientras rija el n.º 976, eso incluye las clases K2, K3 y K4, metanol incluido. El cambio no es una ampliación pura: la frase insertada «de alto octanaje (método de investigación 92 o superior)» excluye grados de bajo octanaje que la clase 5 no excluía. A la refinería se la mide ahora por 92 RON en adelante, pero con la calidad que el Estado permite vender en cada momento.

La misma sustitución se hace siete veces: en las secciones I, III, IV y V del acuerdo y en los puntos 2, 5 y 7 de las Reglas. Las palabras sustituidas son «de clase 5» en cuatro de ellas y «de clase ecológica K5» en las otras tres. Una octava aparición llega por reformulación y no por sustitución: el decreto reformula entero el anexo n.º 4, de modo que el título del informe que presenta una refinería sobre sus planes de producción lleva ahora la misma frase larga sobre la circulación.

Una segunda entrada, de 100 mil millones de rublos

La otra vía de la sección I es una prueba patrimonial, y ganó una alternativa. El texto de 2021 la fijaba en activos fijos «puestos en servicio en el período del 1 de julio de 2014 al 1 de enero de 2024», con un valor inicial agregado «no inferior a 60 mil millones de rublos». Cómo está hoy esa cláusula lo muestra el propio decreto al citarla: la ventana termina ahora el 1 de enero de 2026, desplazada dos años por una reforma que no logramos aislar; los dos decretos anteriores cuyo título nombra al n.º 82, el n.º 763, de 16 de mayo de 2023, y el n.º 1601, de 15 de octubre de 2025, los leímos enteros, y ninguno tocó esta cláusula.

A esa ventana el decreto añade otra: «o del 1 de julio de 2014 al 31 de diciembre de 2026», con el umbral «o no inferior a 100 mil millones de rublos respectivamente». El mismo par aparece en la sección V y en el punto 9 de las Reglas, allí desplegado como paréntesis: «(hasta el 31 de diciembre de 2026 inclusive, si el valor inicial agregado de los elementos del inmovilizado incluidos en el Acuerdo y puestos en servicio en el período del 1 de julio de 2014 al 31 de diciembre de 2026 inclusive no es inferior a 100 mil millones de rublos)». La refinería que no cumpla el plazo antiguo gana otros doce meses de inversión computable, siempre que el total que pueda computar alcance una cifra muy por encima del listón original.

Con efecto retroactivo, en dos pasos

El decreto n.º 1369 entra en vigor el día de su publicación, pero a dos grupos de párrafos se les da efecto retroactivo, y los grupos encajan limpiamente con los dos cambios. Los párrafos que llevan la vía de los 100 mil millones —los párrafos quinto a séptimo del apartado «a» y los correspondientes del apartado «d» del punto 1, y sus homólogos del punto 2— se aplican a las relaciones surgidas desde el 1 de enero de 2026. Los párrafos que llevan la redefinición de la gasolina —los párrafos segundo a cuarto del apartado «a», los apartados «v», «g» y «e» del punto 1 y sus homólogos del punto 2— se aplican desde el 1 de junio de 2026.

La prórroga no está en ninguno de los dos grupos. La sección II del modelo, que decía 1 de julio de 2026 y ahora dice 1 de julio de 2027, y el punto 4 de las Reglas, donde se mueve la misma fecha, entran en vigor el 17 de octubre de 2026 y no antes. Cómo alcanza el nuevo vencimiento a los acuerdos ya firmados con el modelo antiguo, o qué los regía entre el 1 de julio y el 17 de octubre, el decreto no lo dice.

Por qué esto habla de la capacidad de pagar la guerra

La prima de inversión no es un gasto presupuestario con línea propia. Es una deducción dentro del impuesto especial sobre la materia prima petrolera, es decir, reduce lo que el presupuesto recauda del refino y no lo que el presupuesto paga: vive dentro de los ingresos de petróleo y gas y es invisible como coste hasta que los ingresos llegan más pequeños. Un acuerdo en vigor es lo que mantiene abierta esa deducción para una refinería concreta; un acuerdo que vence la cierra.

Según el propio texto del modelo, el instrumento debía agotarse el 1 de julio de 2026. En cambio el Gobierno lo prorrogó un año, mantuvo el umbral del diez por ciento y redefinió el combustible que lo satisface como aquello que sea legal vender: una categoría que fija el propio Gobierno y que en agosto rebajó hasta K2. Leídos juntos, los dos documentos describen a un Estado que prefiere mover la línea de medición antes que dejar caducar los acuerdos, y que ha sincronizado ambas cosas en el mismo día de 2027. Para el presupuesto, el efecto es mantener abierta un año más una salida dentro de los ingresos de petróleo y gas que el texto de 2021 había programado para terminar.

Qué cambia esto en nuestro modelo

Hoy, nada. Los ingresos de petróleo y gas puntúan 10 sobre 100: el indicador mide el nivel frente a 2021, no el ritmo frente al año pasado, y está en 0,549 de ese nivel, contra un ancla de preguerra de 1× y una línea cero registrada en 0,5×. Nuestro propio monitor leyó septiembre en 452 mil millones de rublos frente a 582 mil millones un año antes: −22,3 por ciento interanual y −17,2 por ciento en lo que va de año. El índice de solidez está en 46 sobre 100, en la zona de estrés. Hoy no se movió ninguna lectura; los ocho indicadores están en el monitor. Qué hay dentro de la cifra mensual de petróleo y gas se explica en la guía.

Lo que no sabemos

Ninguna cifra. El decreto no nombra dinero: ni el volumen de la prima de inversión, ni el número de acuerdos en vigor, ni qué refinerías los tienen. Los informes que permitirían ponerle precio están tras servicios inaccesibles desde aquí.

El texto consolidado del decreto n.º 82. Verificamos el umbral de 60 mil millones y la ventana hasta el 1 de enero de 2024 en el original de 2021, y el traslado de esa ventana al 1 de enero de 2026 en la propia cita que el decreto hace de la cláusula. El decreto que la movió es una de las reformas registradas solo por su referencia en la Recopilación de Legislación; si los 60 mil millones sobrevivieron intactos, no pudimos confirmarlo.

Si alguien usará la vía de los 100 mil millones. Doce meses más de cómputo junto a un umbral muy por encima del anterior son una puerta estrecha. Cuántas refinerías pueden cruzarla, el texto no lo dice.

Qué pasa el 2 de julio de 2027. El permiso del decreto n.º 976 y el nuevo plazo del acuerdo terminan el mismo día. Si la categoría de combustible que hoy satisface la prueba seguirá existiendo al día siguiente, ninguno de los dos documentos lo responde.