El 31 de agosto, el Banco de Rusia publicó el proyecto de «Directrices de la política monetaria única del Estado para 2027 y el período 2028-2029». En este documento anual, el banco fija los supuestos de su previsión para los tres años siguientes. Su consejo de administración aprobó el proyecto el 28 de agosto. La introducción contiene una frase que no figura en ningún acto gubernamental publicado: el Gobierno aún no ha definido la trayectoria revisada hacia un déficit primario estructural cero.
Qué dice la introducción
«Dado que el Gobierno de la Federación de Rusia todavía no ha definido la trayectoria revisada para reducir a cero el déficit primario estructural de aquí a 2029, el escenario base del Banco de Rusia parte de una reducción gradual desde el 2% del PIB en 2026 hasta el 1% del PIB en 2027 y el 0,5% del PIB en 2028, para alcanzar el nivel cero en 2029.»
Las cifras que sustentan la previsión trienal del banco central no proceden del Gobierno. Son un supuesto del propio Banco de Rusia que ocupa el lugar de una decisión inexistente.
Una decisión conocida solo de segunda mano
La sección 2 indica cuándo se enteró el banco:
«Sin embargo, tras tener en cuenta la información del Gobierno de la Federación de Rusia de junio de 2026 según la cual la transición hacia un déficit primario estructural cero del presupuesto federal se aplazará hasta 2029, el Banco de Rusia pasó a asumir que el impulso fiscal de los próximos años será más fuerte de lo previsto.»
No hay número de acto, fecha ni indicación de cómo se transmitió la información. El único rastro público del cambio en el marco fiscal trienal del país es una paráfrasis en un documento del banco central.
En qué se apoya el escenario base
La sección 3 nombra la fuente sin rodeos:
«Los supuestos del escenario base en materia de política fiscal se apoyan en los comentarios públicos de representantes del Ministerio de Finanzas de Rusia sobre la reducción gradual del déficit primario estructural del presupuesto federal hasta alcanzar el nivel cero en 2029.»
El consejo aprobó el escenario base el 24 de julio. El documento se elaboró con datos estadísticos a 21 de agosto, aunque la fecha de corte para los cálculos de previsión fue el 23 de julio. El Banco de Rusia señala que revisará todos los supuestos fiscales cuando se publiquen las nuevas proyecciones presupuestarias en el otoño de 2026. Dicho de otro modo, a finales de agosto de 2026 no hay una trayectoria fiscal de medio plazo aprobada oficialmente, y el propio banco lo deja por escrito.
Qué cuesta el aplazamiento
Más adelante, en esa misma sección 2, el Banco de Rusia expone el coste de un impulso fiscal más fuerte: «Esto significa menos margen para flexibilizar la política monetaria». Aplazar la consolidación implica un tipo de interés de referencia más alto: un servicio de la deuda más caro y crédito más costoso para todos los demás prestatarios.
En el escenario base, el banco parte del precio base del petróleo vigente en la regla fiscal y fijado por el Código Presupuestario. Los dos escenarios alternativos lo rebajan. En el escenario «Proinflacionario», «ante el riesgo de que la parte líquida del FNB resulte insuficiente, será necesario reducirlo gradualmente hasta 50 dólares estadounidenses por barril en 2028-2029». En el escenario «Riesgo», el desplome de los precios de las materias primas implica:
«…esto llevará a un uso intensivo de la parte líquida del FNB y generará el riesgo de que los recursos del fondo se agoten rápidamente. Por ello será necesario transformar de forma sustancial la regla fiscal y pasar gradualmente a nuevos niveles del precio base del petróleo: 40 dólares estadounidenses por barril en 2027 y 35 dólares estadounidenses por barril desde 2028.»
El 21 de agosto analizamos una entrevista con el departamento de política fiscal del Ministerio de Finanzas, en la que el ministerio admitió por escrito por primera vez que la trayectoria vigente —menos 1 dólar por barril al año hasta 55 dólares en 2030— no basta. El Ministerio de Finanzas no dio entonces ningún precio nuevo. Ahora las cifras han aparecido, pero en un documento ajeno y solo como supuestos de escenario del banco central. En la previsión de balanza de pagos del escenario base, la línea «Variación de los activos de reserva» es negativa en todas las columnas del horizonte.
Un episodio no nombrado hasta ahora
El recuadro 8 deja constancia de algo que el banco no había escrito con esta claridad:
«La suspensión de la regla fiscal en marzo-abril de 2026 también mostró que los cambios temporales en los parámetros o en el procedimiento de las operaciones tienden, por el contrario, a aumentar la volatilidad del tipo de cambio a corto plazo…»
El documento no identifica la decisión que formalizó la suspensión.
Qué cambia esto en nuestro modelo
Nada, y conviene decirlo con claridad. El déficit del presupuesto federal tiene 65 puntos sobre 100 y mide el déficit móvil de doce meses en porcentaje del PIB con datos del Ministerio de Finanzas. Las Directrices emplean el déficit primario estructural: ajustado por las oscilaciones de los precios del petróleo y el gas, sin gastos por intereses y, además, previsto en vez de observado. Son magnitudes distintas. El 2% del PIB de este documento no puede ponerse al lado del 3,3% que recoge el analizador.
No ha cambiado la cifra, sino la meta a la que debía volver: el horizonte de normalización se ha retrasado tres años. El FNB líquido tiene 28 puntos sobre 100. El banco prevé una reducción de los activos de reserva durante todo el horizonte y, en el peor de sus escenarios, menciona expresamente el riesgo de que el fondo se agote. El resto está en el monitor.
Lo que no sabemos
Lo principal falta en el documento: qué comunicó exactamente el Gobierno al banco en junio, cómo lo hizo y si existe constancia escrita. No se sabe cuándo saldrán las proyecciones presupuestarias de otoño —el Banco de Rusia escribe solo «en el otoño de 2026»— ni si la trayectoria del Gobierno coincidirá con el supuesto del banco. Si no coincide, habrá que reescribir el escenario base. El documento no explica por qué se suspendió la regla fiscal en marzo-abril. Tampoco cifra la parte líquida del FNB: no da ningún saldo, solo menciona el riesgo de agotamiento.