El déficit del presupuesto federal de Rusia es la brecha entre lo que el gobierno gasta y lo que recauda. El monitor lo trata como «el ritmo de quema»: el tamaño de esa brecha en los últimos doce meses, medido como porcentaje del PIB.

Por qué es un año móvil de doce meses, y no una cifra mensual

El ministerio de Finanzas publica el saldo federal de forma acumulada desde el inicio de cada año natural, igual que publica los ingresos de petróleo y gas. El monitor desacumula los totales publicados, suma los doce meses más recientes y divide por el PIB. El resultado es una medida de año móvil, en vez del total del año natural que suele citarse a partir del informe del ministerio.

De dónde vienen las anclas

El indicador se puntúa frente a dos puntos registrados. 100 marca la ejecución de 2021 — un pequeño superávit del 0,34% del PIB, el último año completo antes de la guerra. 0 marca un déficit del 10% del PIB, un nivel muy por fuera de todo lo que ha producido esta guerra. Ambas anclas se fijaron antes de que el monitor empezara a puntuar datos, y ninguna cambia en función de una lectura: el razonamiento se explica en la página de metodología.

Cómo se cubre la brecha

Un déficit que se amplía no se queda mucho tiempo en el terreno abstracto. La vía habitual para cerrarlo es el endeudamiento interno — vender bonos OFZ. Cuando esas subastas no logran colocar lo suficiente, el FNB líquido de Rusia aporta el resto, y las compras forzadas por bancos pueden hacer que el endeudamiento parezca sano mientras en realidad se monetiza el déficit — que es justamente lo que el crecimiento de la masa monetaria M2 en Rusia está construido para detectar. El déficit mide la necesidad de financiación; los demás indicadores muestran dónde aparece la tensión a medida que esa necesidad se cubre.

Qué no significa un déficit que se amplía

Un «el ritmo de quema» más rápido no es una cuenta regresiva hacia una fecha concreta. Es una de ocho lecturas de cuánta presión soporta el sistema: el objetivo del monitor es vigilar las ocho juntas, en vez de leer un solo número como veredicto por sí mismo.