La orden n.º 2328-r, firmada el 28 de agosto y publicada al día siguiente, permite a la empresa de redes Rosseti Yug gastar 306.944,8 miles de rublos sin usar desde que se consignaron en el presupuesto de 2017. El dinero se asignó a infraestructuras energéticas para el Mundial de fútbol de 2018. Ahora se destinará a mejorar la fiabilidad de la red eléctrica de la región de Astracán.

Qué hace el documento

Toda la decisión cabe en un punto nuevo:

«De conformidad con el artículo 21 de la ley federal “Sobre el presupuesto federal para 2026 y el período de planificación de 2027 y 2028”, la sociedad anónima pública “Rosseti Yug” tiene derecho a utilizar en 2026 los fondos no utilizados de la aportación a su capital social. La sociedad anónima pública “Rossiyskie Seti” le transfirió esa aportación con cargo a la prevista en los anexos 9 y 33 de la ley federal “Sobre el presupuesto federal para 2017 y el período de planificación de 2018 y 2019”, destinada a financiar instalaciones de infraestructura energética empleadas durante el Mundial de fútbol de 2018 en la Federación de Rusia. Los 306.944,8 miles de rublos podrán financiar medidas para mejorar la fiabilidad del complejo de redes eléctricas de la región de Astracán; la financiación de esas medidas tiene por objetivo reducir el número de averías en líneas de transmisión y en equipos o dispositivos con una tensión nominal de 110 kV o superior».

Dinero ya gastado sobre el papel

La suma se asignó en el presupuesto de 2017 como aportación al capital social, se pagó a Rossiyskie Seti y se transfirió a su filial del sur, y una parte nunca llegó a usarse. Quedó contabilizada como gasto de 2017 en el momento del pago. Por eso destinarla a un fin nuevo en 2026 no exige una asignación nueva: no añade nada al gasto de este año ni al déficit de este año. La orden también modifica el encabezado de la tabla de su anexo n.º 2 para que cite la parte 7 del artículo 21 de la ley presupuestaria de 2026 junto a la parte 12 del artículo 21 de la de 2023. Ese tratamiento contable permite gastar al amparo de una ley presupuestaria dinero obtenido al amparo de otra.

Nueve años en la cuenta

La aportación procede del presupuesto de 2017. La orden que se modifica es de 11 de octubre de 2023. El dinero se utilizará en 2026: nueve años después de asignarse y ocho después del torneo al que debía servir. Es una decisión de gasto sin dinero nuevo: cuando los límites de gasto corriente aprietan, Rusia recurre a los saldos sin utilizar de antiguas aportaciones al capital social.

Qué significa para nuestro modelo

Nada, y ahí está la cuestión. El déficit presupuestario65 sobre 100, el mejor de los ocho— mide el déficit móvil de doce meses en relación con el PIB. Por diseño, esta operación no aparece en el indicador: el rublo se contó como gasto en 2017 y no se contará dos veces. Eso es lo que hace atractiva la maniobra, y por eso es una señal y no una cifra. Un Gobierno que repara la red de una región con un saldo de hace nueve años es un Gobierno que no encontró el dinero en las partidas de este año. El resto está en el monitor.

Lo que no sabemos

Por qué la aportación quedó sin usar durante nueve años y cuántos saldos así quedan. La lista de obras figura en el anexo n.º 2, que la orden no reproduce. El documento fija un objetivo —menos averías en líneas y equipos de 110 kV y superior— pero ninguna fecha para alcanzarlo, y no da ninguna razón para las reparaciones. Nada en su texto alude a la causa de esas averías, y nosotros no la aportamos.