Los últimos datos del Banco Central de Rusia muestran que el crecimiento de la masa monetaria M2 se desaceleró del +13,1% al +12,9% (datos hasta agosto de 2026). El crecimiento de M2 es nuestro detector de la máquina de imprimir dinero: los déficits monetizados pueden ocultarse tras subastas que parecen normales, pero no tras la masa monetaria.

Qué cambió exactamente

La lectura anterior era +13,1% (julio de 2026); la nueva es +12,9%. Nuestra línea de alarma, registrada de antemano y nunca modificada con carácter retroactivo, está en > +30%. La nueva lectura se aleja de ella. El historial completo de la serie, cada fragmento original de las fuentes y cada fallo de extracción están en la página del indicador.

La estimación del banco central, actualizada el 4 de septiembre, sitúa M2 en 137,3 billones de rublos a 1 de septiembre, un 1,2% por encima de julio. Conviene dejar constancia de un detalle: el banco indica ahora 13,0% para julio, no el 13,1% que guardamos al leer la misma página hace un mes. La tabla del propio banco recoge así un descenso del 13,0% al 12,9%. Nuestra serie conserva las cifras publicadas en su momento y, por tanto, muestra un descenso del 13,1% al 12,9%. La revisión es de 0,1 puntos porcentuales y no cambia nada en el modelo.

Qué cambia en el conjunto

El estado actual de los ocho indicadores y del índice único de 0 a 100 que forman está siempre en el monitor.

Por qué confiar en esta cifra

Sobre The Fuse

The Fuse sigue una sola pregunta: ¿cuánto tiempo puede Rusia pagar su guerra? Medimos ocho indicadores frente a umbrales registrados de antemano: ingresos presupuestarios del petróleo y el gas, FNB líquido, déficit federal, presupuestos regionales, cuentas por cobrar vencidas, inflación, masa monetaria y carga ferroviaria RZD. Todos proceden de fuentes primarias y se combinan en un único índice de solidez de 0 a 100. Ahora marca 47 (ESTRÉS). Vea cómo funciona el modelo y todos los indicadores en gráficos.