Los ataques con drones del 12 y 13 de agosto detuvieron las tres terminales cerealistas de Novorosíisk. Por ellas salían unos 25 millones de toneladas de grano al año. SovEcon calcula la exportación de trigo de agosto en 2,2 millones de toneladas: la mitad que en agosto de 2023 (4,5 millones) y la cifra más baja para ese mes en 16 años. Solo 2010 fue menor, cuando la sequía llevó al gobierno a prohibir la salida de grano.

Por qué esto importa para el ferrocarril

El grano sostiene la carga ferroviaria RZD, nuestro indicador de carga ferroviaria, más que ninguna otra mercancía.

En los siete primeros meses de 2026 la carga sumó 641,1 millones de toneladas, un 0,8 % menos que un año antes. De ellas, 17,8 millones corresponden al grano, un 53,3 % más interanual: 6,19 millones de toneladas adicionales en volumen. El carbón, la principal mercancía de la red con 193,2 millones de toneladas, aumentó en 4,90 millones.

La aritmética es sencilla. La red perdió 5,2 millones de toneladas en siete meses. Sin el crecimiento del grano habría perdido 11,4 millones: una caída del 1,8 % en lugar del 0,8 %. El crecimiento del grano explica por sí solo la diferencia entre esas dos cifras.

La afirmación habitual de que el grano es «el único componente positivo» no resiste el contraste con el informe: tres de las doce categorías registran aumentos (carbón +2,6 %, mineral no férrico +5,2 %, grano +53,3 %), y sobre julio el informe dice otra cosa:

«El principal motor del crecimiento de la carga es, como de costumbre, el carbón: sumó 1,9 millones de toneladas; el grano ocupa el segundo lugar (+0,5 millones).»

Qué representa en nuestra escala

Aquí hace falta cautela, porque la tentación de decir «la caída se duplicará» es fuerte y sería falsa.

Nuestro indicador mide el nivel frente a 2021, no el ritmo frente al año pasado. La carga está hoy en el 86,6 % del nivel de preguerra, la línea de alarma registrada es el 80 %, y el indicador puntúa 33 sobre 100: ya se han recorrido dos tercios de la distancia hasta esa línea. Si el crecimiento del grano desapareciera por completo, el nivel bajaría a alrededor del 85,8 % y la puntuación a 29. El grano aporta, pues, unos 4 puntos de 33, y el nivel sigue 6,6 puntos porcentuales por encima de la línea.

¿Por qué no se duplica la caída en nuestra escala? El descenso interanual sí haría más que duplicarse —del 0,8 % al 1,8 %—, porque la base del año pasado es baja. Un nivel medido frente a 2021 no se comporta así, y justamente por eso medimos el nivel. El resto de indicadores están en el monitor y en la página de datos.

El arancel subió por una fórmula, no por una decisión ministerial

Del 26 de agosto al 1 de septiembre el arancel a la exportación de trigo será de 1.012,1 rublos por tonelada, el de maíz de 607,3, y el de cebada seguirá en cero.

Podría interpretarse como una presión adicional sobre los exportadores, pero el mecanismo es otro. El arancel es variable y se recalcula cada semana mediante una fórmula a partir de un precio indicativo, que esta vez fue de 229,5 dólares por tonelada. El arancel subió porque aumentó el precio calculado, no porque mediara una decisión específica. Para nuestro modelo no constituye un acontecimiento.

Qué no sabemos

Lo principal: Rusia no publica estadísticas de exportación de grano ni de petróleo desde 2022. Los volúmenes que aparecen aquí son estimaciones de seguimiento de buques y de análisis sectorial; no hay documento estatal con el que contrastarlos, y lo decimos sin rodeos. Las fuentes sitúan la capacidad de las tres terminales entre 25 y 26 millones de toneladas al año.

No sabemos cuándo volverán a operar las terminales ni cuánto de los envíos de agosto se desplazará sin más a septiembre. Tampoco si el grano saldrá por otros puertos. RZD publica la carga de agosto a mediados de septiembre; hasta entonces cualquier estimación del efecto es aritmética, no medición.